Hay quien ve la luz al final de su tunel
Y construye un nuevo tunel, pa´ no ver,
Y se queda entre lo oscuro, y se consume,
Lamentando lo que nunca llegó a ser.
Yo no fui el mejor ejemplo y te lo admito,
Fácil es juzgar la noche al otro día;
Pero fui sincero, y éso sí lo grito,
Que yo nunca he hipotecado al alma mía!
Si yo he vivido parao, ay que me entierren parao;
Si pagué el precio que paga el que no vive arrodillao!
La vida me ha restregao, pero jamás me ha planchao.
En la buena y en la mala, voy con los dientes pelaos!
Sonriendo y de pie: siempre parao!
Las desgracias hacen fuerte al sentimiento
Si asimila cada golpe que ha aguantao.
La memoria se convierte en un sustento,
Celebrando cada rio que se ha cruzao.
Me pregunto, cómo puede creerse vivo,
El que existe pa´ culpar a los demás?
Que se calle y que se salga del camino,
Y que deje al resto del mundo caminar!
A mí me entierran parao.
Ay, que me entierren parao!
Ahí te dejo mi sonrisa y todo lo que me han quitao.
Lo que perdí no he llorao, si yo he vivido sobrao,
Dando gracias por las cosas
Que en la ruta me he encontrao.
Sumo y resto en carne propia,
De mi conciencia abrazao.
Parao! aunque me haya equivocao,
Aunque me hayan señalao,
Parao! en agua de luna mojao,
Disfrutando la memoria de los rios que he cruzao,
Aunque casi me haya ahogao, sigo parao!
Parao!
Ruben Blades
domingo, 2 de mayo de 2010
domingo, 21 de marzo de 2010
SoY
Vengo desde otros soles
con el amor sediento de tus ojos.
Llego con mi equipaje extraño
y me quiero quedar,
tal como soy,
contigo.
No me puedo inventar distinta,
porque mi piel esta reseca
y si cambia se quiebra.
Así tal como estoy,
sin ser tu esclava,
ni tu dueña,
compartiendo el lugar
y ese calor que solo existe
cuando hay dos.
Así quiero quedarme hasta el final,
y creo que no es tanto lo que pido,
porque el final está más cerca
que mañana.
con el amor sediento de tus ojos.
Llego con mi equipaje extraño
y me quiero quedar,
tal como soy,
contigo.
No me puedo inventar distinta,
porque mi piel esta reseca
y si cambia se quiebra.
Así tal como estoy,
sin ser tu esclava,
ni tu dueña,
compartiendo el lugar
y ese calor que solo existe
cuando hay dos.
Así quiero quedarme hasta el final,
y creo que no es tanto lo que pido,
porque el final está más cerca
que mañana.
miércoles, 6 de enero de 2010
El CuAdRo
Con el adiós cansado
de tanta despedida
y con el alma a dos aguas,
para que me resbale
voy dejando allá atrás
las facciones queridas.
Como un borrón
se mezclan las miradas,
las manos,
las sonrisas,
y cada vez que quiero recordarlas,
veo la imagen
imborrable de una fotografía.
Rectángulos chatos de memoria
cubiertos de otros miles...
Donde irán a parar
cuando yo me haya ido...
Vos dejaras un racimo de letras
un cuadro,
o tu canción.
Tu arte en la pared.
Tu nombre en un ombú
de alguna plaza.
Que linda forma de seguir existiendo!
Por eso...
la insistencia.
de tanta despedida
y con el alma a dos aguas,
para que me resbale
voy dejando allá atrás
las facciones queridas.
Como un borrón
se mezclan las miradas,
las manos,
las sonrisas,
y cada vez que quiero recordarlas,
veo la imagen
imborrable de una fotografía.
Rectángulos chatos de memoria
cubiertos de otros miles...
Donde irán a parar
cuando yo me haya ido...
Vos dejaras un racimo de letras
un cuadro,
o tu canción.
Tu arte en la pared.
Tu nombre en un ombú
de alguna plaza.
Que linda forma de seguir existiendo!
Por eso...
la insistencia.
sábado, 2 de enero de 2010
viernes, 1 de enero de 2010
LuNaS AzUleS
Moka soñó con lunas,
y con hadas.
Con vestidos de gasa
y collares de perlas...
Moka vivió entre hormigas
y gorriones.
Jugando con abejorros distraidos
y zumbones.
Flotando entre picaflores,
bailaba valses de Strauss
con luciernagas de adorno
antes de adormecerse.
Moka tuvo amigos invisibles,
con los cuales compartió
su soledad de niña.
Moka se acostumbró
a rodearse de sueños
y de sus sueños vive.
En sus sueños todo lo imposible
se transforma en posible.
Lo ilógico en concreto.
Lo incierto en piso firme.
Dentro de Moka vive Moka.
Y si algun dia abre la puerta
será para marcharse para siempre.
y con hadas.
Con vestidos de gasa
y collares de perlas...
Moka vivió entre hormigas
y gorriones.
Jugando con abejorros distraidos
y zumbones.
Flotando entre picaflores,
bailaba valses de Strauss
con luciernagas de adorno
antes de adormecerse.
Moka tuvo amigos invisibles,
con los cuales compartió
su soledad de niña.
Moka se acostumbró
a rodearse de sueños
y de sus sueños vive.
En sus sueños todo lo imposible
se transforma en posible.
Lo ilógico en concreto.
Lo incierto en piso firme.
Dentro de Moka vive Moka.
Y si algun dia abre la puerta
será para marcharse para siempre.
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